AQUELLOS MARAVILLOSOS AÑOS: … Con Julito (Por: Eduardo Luca de Tena)

 

«Hasta Siempre Julio del Val»

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Julito CD, embutido en su faja indescriptible, pero aún sin guantes de fregar, me miró de soslayo en la orilla de Sope cuando íbamos a entrar al agua, al tiempo que yo lo observaba tratando de calibrar la audacia de su atuendo.  Era la primera vez que nos veíamos y lo recuerdo con claridad, ya que hicimos numerosas chanzas al respecto a lo largo de los años, a las que siempre respondió con estilo y buen humor.  Probablemente era 1974.

Mi cuadrilla surfera conocía al peculiar Julito.  De manera inesperada y sorprendente, el año anterior yo había aterrizado en el pernicioso seiscientos de Luiçao Ybarra y acabado más de una noche en un antro-caserío en algún lugar de Berango que prefiero no recordar.  Así que el tal Luiçao (o Luisillo), su hermano (y mi compadre) Chema, Alexota, Javi Delclaux, Eduardo Escauri, Quique Mozo… arrendatarios del caserío, e invitados curiosamente procedentes de Sevilla como yo, pretendíamos iniciar algo parecido al sex, drugs and rock&roll.  Era una pose, lo que en realidad queríamos era surfear todos los días, y con mucha suerte, tal vez ligar.  Todavía hoy nos vemos de vez en cuando; con Alex y Gonzalo Basterra incluso para surfear, y echamos de menos a Jabotxa, que con su estilo peculiar en busca siempre de mayor velocidad en la ola, sin mirar nunca atrás, nos hizo pasar tan buenos ratos; cogorzas, póker, julepe, bodas, fiestas y campeonatos, incluidos.

Mi hermano Nico, Tatono Garaizábal, Jesús Iturmendi y algunos más, ya tenían novia formal (casi todos hoy, abuelos y abuelas más o menos formales) y compartían las buenas sesiones de olas todo lo que podían, pero casi nunca las noches de farra.  Julito solo pensaba en surfear; cuanto más, mejor.

En el pack  Julito venía incluido Berni, o viceversa, hermanos mayores en el surf y en la vida, que cuando los estragos que causaba la enfermedad arrasaban el cuerpo de Julio y la situación se volvía mucho más dura cada día, Berni, tantos años gamberro confeso, estaba ahí, respetando al detalle el proceso de la muerte digna de Julio, que era su expreso sagrado deseo, haciéndose cargo de la situación con absoluta clarividencia, compromiso y dedicación para que Julio estuviese atendido en las mejores condiciones y cuidado por personas extraordinarias como Yon Ormaza y Diego… compañeros de Facultad como Fernando Rebolledo, compañeros de muchas sesiones surferas como Ignacio Navarro… y todos los que habéis sido tan excelentes y llenos de humanidad en vuestra dedicación a Julio, plasmada en la emotiva despedida que fue la celebración de su último cumpleaños.  Lo siento Berni, ya te dije que haría público mi reconocimiento. Blood Brothers.

 

De entre todas las vivencias tan intensamente compartidas contigo y Julio a lo largo de los años, Bernie, especial lugar para los campeonatos aquí y allá en los 70 esponsorizados por Gregorio Ceballos «el Txati», fundador del club de surf Iberduero y tantas veces el tercero (o primero) en discordia en sesiones contigo y Julito en Barrika, Sope, la Salvaje, Mundaka… o donde pillara; el WCT en Francia en el 88, cuando a la vuelta cenamos en Getaria jugosos chuletones y nos zambullimos en el puerto a la una de la mañana bajo una fina lluvia, encabezados una vez más por Atahualpa, con el cariñoso reproche de nuestras respectivas, apoyadas por Julito que no quiso sumarse a la fiesta infantil…,  la vez que me recogisteis en Sevilla (primavera del 79?, Julito sabe todas las fechas con precisión).  Hicimos turismo por la ciudad y montamos a caballo (Julito se acojonó un poco al principio y tú te descojonabas. Debo tener alguna foto suya en alguna parte cabalgando finalmente en la vega de Carmona en Sevilla) para terminar surfeando contra todo pronóstico en las inmediaciones de San Pedro de Alcántara en nuestro trip con destino Marbella donde nos esperaba Enrique R. Zulueta…, y cómo no, la gloriosa representación federativa en Hossegor en el 80?, Toño Ybarra y yo de jueces, Asís Fernández  ganando el europeo junior, poniendo el listón muy alto; y Julito y tú, presidente y vicepresidente de la Federación Española de Surf, inmejorables representantes del surf patrio en aquellos maravillosos años.

Por: Eduardo Luca de Tena

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